Estucos Se aplica en varias capas finas y se plancha hasta conseguir un acabado liso con brillo propio, con una textura que ninguna pintura plana imita. Es un revestimiento continuo, sin juntas, que resiste bien la humedad ambiental y admite limpieza, por lo que funciona igual en un salón o un recibidor que en la zona seca de un baño. Veladura Superpone capas translúcidas sobre el color base y genera profundidad, permitiendo matizar una estancia sin cambiar de tono por completo. Se trabaja a mano, con brocha, trapo o esponja según el efecto que se busque, y el resultado nunca es plano. Es la opción habitual cuando se quiere un ambiente cálido sin recurrir a un color intenso. Imitaciones Reproducimos el aspecto de la madera, el mármol o el óxido sobre otras superficies, desde una puerta metálica hasta una columna o un mueble. Es la salida cuando el material real no encaja por peso, por precio o porque el soporte no lo admite. Al ejecutarse a mano, el acabado se adapta a la pieza concreta y se puede ajustar la veta, el tono o el grado de desgaste que se quiera dar.